Stock y precio sujetos a variación.
El concepto de conexión es intrínseco al diseño, y en ningún otro objeto es más evidente que en el diseño de sillas. No existe otro mueble que ofrezca la misma posibilidad de crear y facilitar conexiones. Por ello, un gran número de diseñadores han dedicado más medios y esfuerzos a la creación de sillas que a cualquier otro tipo de mobiliario.Efectivamente, aparte quizá del automóvil, la silla es el objeto más diseñado, estudiado y celebrado de la era moderna, y también al que se han dedicado más páginas escritas.El éxito de una silla determinada depende siempre de la calidad y del tipo de conexiones que el diseñador es capaz de crear en respuesta a una necesidad específica. En el aspecto funcional, a través de su forma y sus materiales, una silla crea conexiones físicas y psicológicas con el individuo que se sienta en ella. Al mismo tiempo es capaz de encarnar significados y valores que conectan con el usuario en los terrenos intelectual, emocional, estético, cultural e incluso espiritual. Y a otro nivel se establecen también conexiones fundamentales entre los componentes estructurales inherentes al diseño de una silla. Una silla puede, asimismo, establecer conexiones visuales y/o funcionales con el contexto en que ha de ser usada, incluyendo otros objetos o estilos. En un sentido más amplio, el diseño de una silla está estrechamente ligado a diferentes ideologías, enfoques creativos y teorías económicas. Además de ello, se dan relaciones de carácter aun más general: las que el diseñador y el fabricante establecen con la sociedad en conjunto a través de la universalidad potencial del atractivo de una silla, el impacto medioambiental de su fabricación, su uso y su eventual destrucción.Este volumen presenta la perspectiva más completa del diseño de sillas desde 1808 hasta nuestros días, con más de 1000 ilustraciones de sillas, desde Michael Thonet hasta Charles Rennie Mackintosh, desde Frank Lloyd Wright hasta Gerrit Rietveld.